Los Filtros de respiración protegen al paciente, al personal y al equipo de la contaminación microbiana, ya que filtran tanto el aire espiratorio como el inspiratorio. Son capaces de filtrar eficazmente todo tipo de partículas y bacterias del gas respirable. Los Filtros de respiración se utilizan en anestesia, cuidados intensivos y servicios de urgencias y tienen una eficacia de filtrado de hasta el 99,99995 %.
También sirven como intercambiadores de calor y humedad, por lo que también se conocen como filtros HME (Heat and Moisture Exchanger). Se evita la humidificación excesiva del gas respirable, ya que el filtro sólo almacena la humedad del aire espirado y la libera de nuevo durante la inspiración.
